acrata.org Web

Paul Laurent  Editor

Husain Abdulhaq

Nelvar Carreteros

Luis Chamochumbi

César Girón

Jorge Hernández

Fabio León

Publicación digital en
pro de la libertad

Usted puede extraer
de esta revista lo que
desee.

La referencia que se
tenga a bien hacer con respecto a nuestra publicación es parte
de la moral y de
la buena educación,
no del derecho.

Creemos en la libre y
gratuita circulación
de las ideas.

¡Si a los derechos de
autor, no a los copyrights!

 
   
   

Martín Portillo

   

EL SERVICIO MILITAR O  EL SERVICIO A LA PATRIA

Advertencia: Si alguno ha olvidado qué significa SERVIR, SERVICIO, SERVIDOR, SIRVIENTE Y SOLDADO, le recomiendo ojear el Diccionario de la Lengua. Luego amable lector comprenderás mejor el animus que me impulsa.

Creen los congresistas que mejor servida estaría la nación si hubiese mayor seguridad y paz entre nosotros. En eso equivocados no andan. Pero en cómo remediar la inseguridad interna y “potencialmente” externa han caído en una ingenuidad que provoca.

El día jueves último aprobaron en el Pleno que el Servicio Militar es un derecho y un “deber” (léase obligatoriedad) que ha de cumplirse según el tiempo que a ellos (congresistas) les parezca más conveniente.

Haciendo tabla rasa de lo avanzado en cuanto a limitación del Poder Estatal sobre los derechos individuales, acabamos de presenciar una vez más cómo se vulnera el “derecho humano” básico, la Libertad, libertad de elegir si deseamos o no defender nuestra querencia. Además, es irritante reconocer por Ley que no somos ciudadanos, sino “SERVIDORES”, o sea “SIRVIENTES” del estado, y por tanto pasibles de ser manejados según los intereses de los “administradores” del poder.

El conjunto de ciudadanos no necesita entrenamiento militar, necesita “oportunidades laborales”, “entrenamiento técnico” y “libertad de contrato y empresa” para poder generar fuentes de ingreso independientes del favoritismo estatal (local o central). Se nos coloca en la incómoda circunstancia de ser vistos como “antisociales” por rechazar un “derecho” ¿de cuándo acá puede ser derecho la servidumbre? Se esgrime como argumento que la “seguridad” de la nación exige una participación plena de la población.

Los congresistas creen que tenemos amenazas internas: surgimiento del terrorismo y pobreza extrema. En lugar de pretender crear una nueva guerra civil, creando soldados por la fuerza. Deberían ver qué causa el bolsón (presumible) de adeptos a la violencia.

¿No serán acaso los discursos destemplados de las izquierdas y populismos redentoristas los que azuzan en la población el mito de la imposibilidad del crecimiento sin repartija de la riqueza acumulada por el esfuerzo individual? ¿No serán acaso los “catedráticos y profesores” de centros “ESTATALES” los que abusan de sus preferencias ideológicas y solo presentan una visión o marco de análisis para conocer y comprender las relaciones interpersonales: el socialismo? ¿No será acaso la dificultad de acceder a la justicia y la casi imposibilidad de resolver conflictos?

Las amenazas a la estabilidad no están en la ausencia de fuerzas represoras, esa visión fracasó ante Sendero. La amenaza principal a la estabilidad y la seguridad de nuestros conciudadanos está en la debilidad y falta de mecanismos legítimos que permitan dirimir conflictos.

En el Perú, las pocas familias que han hecho dinero gracias a una idea, a un sueño y a su propio empeño son una muestra del MEJOR SERVICIO A LA PATRIA que se haya podido realizar en las últimas décadas. Su insoslayable aporte al progreso NO HA SIDO RECONOCIDO. En lugar de protegerlas se les ataca y denigra acusando a cualquier persona o empresa exitosa de sospechosa de corrupción. De ese modo la inseguridad esta siendo promovida desde círculos políticos, no desde “grupos terroristas”. La alternativa no es el servicio militar, sino la ampliación de las posibilidades de mejora.

El denigrante servicio militar solo tiene cabida en mentes atrasadas y caciquistas, que se irrogan la facultad de disponer del tiempo, las ilusiones y los proyectos de vida ajenos en función de un “BIEN COMUN” vago e impreciso. Es un ataque directo a la gestación de valores democráticos y cívicos. Es destruir la noción de libertad inherente a cada ser humano. Se nos obliga a votar y se nos quiere volver a obligar a “servir” a la Patria, servir a aquellos que siendo elegidos no muestran la menor consideración por los derechos fundamentales de sus electores. Se nos suben los impuestos como mejor les parece y no dan cuenta de los fondos. Se crean excepciones a los sistemas de control presupuestario para mejor disponer de “NUESTOROS DINEROS”. Se le roba a la gente a través del IGV, del Impuesto a la Renta, el FONAVI, el Impuesto Predial, y otros; no contentos desean ahora encapsular nuestras vidas y hacernos “servir”.

Exigir el Amor a la patria y por obligación sacrificarle mis preciosos segundos solo muestra el total desprecio que se pueda tener por los que no tienen la capacidad de defenderse. Es una propuesta indecente y asquerosa.

La defensa de nuestra libertad no puede tener reparos ante tan infame proposición.

Estos congresistas y sus asesores no entienden nada acerca de derechos personales, solo buscan cómo incrementar el poder gubernamental sobre la vida de las personas. Los argumentos a favor hablarán de un mejor uso del tiempo de los que menos tienen, ¿cómo saben si ejerciendo de soldados, ayudantes de construcción, diseñadores de web sites o corredores de tabla usan mejor o peor su tiempo? ¿Cómo pueden atreverse a decidir quién y cómo debe utilizar su tiempo (meses o días), solo porque pareciera que no tienen los jóvenes identidad nacional? ¿Con gobernantes como los que tenemos, acaso alguien puede sentirse orgulloso?

Nuestro orgullo debe basarse en nuestra capacidad personal para afrontar los retos (dificultades) y salir adelante. Solo con un marco de seguridades legales y una eficiente administración de justicia la violencia puede disminuir. Si tenemos jueces y fiscales que dejan salir a delincuentes, con leyes que impiden la sumatoria de delitos, qué seguridad podemos soñar siquiera.

La violencia que pueda deberse a la frustración de las esperanzas en la población no surge de los altos niveles de pobreza, sino de la dificultad que las normas crean para que el pobre mejore sus condiciones, y encima ahora deberán “servir” a la patria. Mejor sería respetar la libertad de las personas para decidir qué negocio emprender, qué capacidad o habilidad explotar “Y NO COBRARLES” por abrir un negocio.

La gente empeñada en progresar y salir adelante no tiene tiempo para discursos violentistas. Solo los ociosos lo tienen y claro los congresistas ven fantasmagóricas amenazas de violencia por su exceso de trabajo serio y racional.

                        MARTIN H. PORTILLO C.

Jesús María, 01 junio, 2008

SERVICIO (Del lat. servitĭum).

1. m. Acción y efecto de servir.

2. m. Conjunto de criados o sirvientes.

3. m. servicio doméstico.

5. m. Mérito que se adquiere sirviendo al Estado o a otra entidad o persona.

9. m. orinal.

14. m. Conjunto de vajilla y otros utensilios, para servir la comida, el café, el té, etc.

16. m. Organización y personal destinados a cuidar intereses o satisfacer necesidades del público o de alguna entidad oficial o privada. Servicio de correos, de incendios, de reparaciones

18. m. Función o prestación desempeñadas por estas organizaciones y su personal.

20. m. Econ. Prestación humana que satisface alguna necesidad social y que no consiste en la producción de bienes materiales.

~ de inteligencia.

1. m. Organización secreta de un Estado para dirigir y organizar el espionaje y el contraespionaje.

~ discrecional.

1. m. servicio público regulable en función de las necesidades de los usuarios y de la empresa que lo presta.

~ doméstico.

1. m. Sirviente o sirvientes de una casa.

2. m. Prestación que realizan.

~ militar.

  1. m. El que se presta como soldado o marinero.

SOLDADO (Del lat. *solidātus, de solĭdus, sueldo).

1. com. Persona que sirve en la milicia.

2. com. Militar sin graduación.

3. com. Persona que es esforzada o diestra en la milicia.

4. com. Persona que mantiene algo, sirve a algo o a alguien, o es partidaria de algo o de alguien.

estar al ~ de alguien.

1. loc. verb. Estar a su disposición.

hacer el ~.

1. loc. verb. Prestarlo en la milicia como soldado o marinero.

 

 

SERVIR (Del lat. servīre)

1. intr. Estar al servicio de alguien.

2. intr. Estar sujeto a alguien por cualquier motivo haciendo lo que él quiere o dispone.

3. intr. Dicho de un instrumento o de una máquina: Ser a propósito para determinado fin.

4. intr. Ejercer un empleo o cargo propio o en lugar de alguien.

5. intr. Hacer las veces de otro en un oficio u ocupación.

6. intr. Aprovechar, valer, ser de utilidad.

7. intr. Ser soldado en activo.

13. tr. Obsequiar a alguien o hacer algo en su favor, beneficio o utilidad.

18. prnl. Querer o tener a bien hacer algo.

19. prnl. Valerse de una cosa para el uso propio de ella. Servirse DE un martillo.

para ~te, para ~ a usted, etc.

  1. exprs. U. como fórmulas de cortesía para ofrecerse a la disposición u obsequio de otra persona.

 

SERVIDOR, RA (Del lat. servĭtor, -ōris)

1. m. y f. Persona que sirve como criado.

2. m. y f. Persona adscrita al manejo de un arma, de una maquinaria o de otro artefacto.

3. m. y f. U. como nombre que por cortesía y obsequio se da a sí misma una persona respecto de otra.

4. m. y f. U. como fórmula de cortesía para despedirse en las cartas. Su atento, su seguro servidor.

5. m. Hombre que corteja y festeja a una dama.

6. m. orinal.

   

Ver otros colaboradores

 

Ver artículos de Martín Portillo en:

 

Contacto

info@acrata.org

arriba